12 abr. 2011

Memorias Nocturnas De Una Pecadora: II Capitulo - Deseo

Arrodilla frente a ti como una pecadora
Confieso que a pesar de parecer sumisa
Teniéndote bajo mi precepto me siento poderosa
Me recreo con la visión que mi posición me otorga
Te acaricio tal cual como me provoca
Escucho tus suspiros en las sombras

Suspendido entre el cielo y el infierno
La fuerza de la razón no mitiga el deseo
La humedad de tu centro
Brilla como un silente ruego
Quiero degustar el sabor salino
De tu placer masculino

Tu sexo como un hierro
Candente contra mi mano
Deliciosamente satinado
De deseo totalmente inflamado
Sensualmente húmedo y sonrosado
Esperando ansioso por mi ser acariciado

Al saborearlo en mi boca
Parecer cobrar vida propia
Palpita salvajemente contra mi lengua
Tu respiración forzada en cadencia
Aumenta mi placer y mi indecencia
Tu cuerpo indefenso contra mí se arquea

Se prolonga la dulce tortura
Tus manos se enredan en mi cabello con dulzura
Marcas el ritmo con agilidad y desenvoltura
Tu cuerpo se convulsiona de extasis y locura
Dejo que remita poco a poco el deseo que te quemaba
Me levanto, aun de deseo por ti torturada
Pero no es el momento... Te espero al llegar a casa



6 comentarios:

Anónimo dijo...

Titanica Hada, ese poema no es apto para personas con fallas cardiacas. Casi me matas. Candente, Cachondo, Excitante, Perfecto. No se que mas decirte, me encanto.

Anónimo dijo...

Dios, que escrito tan explicito y caliente, invadiste mis sentidos.. Si asi es el dos, no me imagino el tres, porque habra un tres verdad

Mina dijo...

Tus letras exhalan entre pasiones y frenesíes, letras de hada seductora.
Muy bueno leerte.
Besos

Anónimo dijo...

Impresionante como escribes hada!!!

Allek dijo...

que tal..! pasaba a saludarte
y a invitarte a pasar por mi blog..
he subido un texto nuevo..
te dejo un fuerte abrazo!!!

Lestat_De_Lioncourt dijo...

Ha sido muy interesante este poema, también he leido otros que has colgado pero... este último que subiste es el que más me ha gustado.

Espero que no te moleste que haya pasado por aquí y haya dejado mi comentario.

Saludos,

Lestat